RENATURALIZACIÓN  URBANA

EL RETO

Tejer redes de custodia del territorio y multiplicar
la implicación ciudadana por la sostenibilidad

El contacto con la naturaleza es esencial para el bienestar humano. En el caso de las ciudades, este contacto está limitado por la escasez de parques y jardines, y los aún más escasos huertos urbanos. Es un hecho que el proceso de desnaturalización que implica nuestro sistema de desarrollo tiene como consecuencia una falta de conocimientos y relaciones directas con el mundo natural que se hacen más acuciantes en las ciudades.

Los jardines y huertos urbanos son un instrumento estratégico con grandes beneficios a corto y largo plazo para la salud y bienestar de las personas, el medio urbano y sus ecosistemas, así como para mitigar la crisis climática inminente. Por ejemplo, generan una reducción de la contaminación del aire, del ruido y del estrés; aumentan la belleza visual; constituyen espacios sanos de esparcimiento e interacción; educan sobre la importancia de los valores naturales y ambientales; mejoran la salud mental y física de la ciudadanía y fomentan redes solidarias entre la vecindad. En el caso de los huertos urbanos, estos contribuyen además a impulsar la seguridad alimentaria.

“Ningún hogar debería estar a más de cuatro minutos de un espacio verde”, afirman algunos expertos en Inglaterra. No podemos decir que esto se cumpla para muchos vecinos y vecinas de nuestros municipios en el archipiélago canario.

Aunque la necesidad se ha traducido en casos de movilización ciudadana, en los que varios grupos de personas han generado pequeños espacios verdes autogestionados en distintos puntos de nuestros centros urbanos, y aun habiendo un gran potencial humano y mucha motivación, no se dispone de los recursos técnicos, materiales, formativos y de infraestructura necesarios.

Efectivamente, las iniciativas ciudadanas de custodia del territorio por el reverdecimiento urbano están aumentando en número en las Islas Canarias. Sin embargo, este movimiento todavía carece de un órgano coordinador o aglutinador.

LA SOLUCIÓN

Una propuesta sostenible, participativa e integradora

Proyecto: "Un vergel es posible"

Desde Canarias Archipiélago Sostenible buscamos ayudar a brindar los beneficios del reverdecimiento urbano a municipios y barrios que se encuentran en desventaja y que requieren intervenciones para mejorar su cohesión social. 

Para ello queremos  fortalecer e impulsar el movimiento de custodia del territorio, en auge en las Islas Canarias, y más concretamente las iniciativas ciudadanas de rehabilitación y reverdecimiento de espacios urbanos.

A través de dichas iniciativas los vecinos están, inadvertidamente, abordando diversas problemáticas, incluyendo la renaturalización urbana, la gestión de residuos, la concienciación medioambiental, el fomento de la cohesión social y de la seguridad alimentaria. Por supuesto, los resultados de sus esfuerzos podrían ser mucho mayores y estar más cohesionados de contar con recursos, coordinación y apoyo.

Es por ello que trabajamos para:

  • Promover nuevas iniciativas vecinales, y dar apoyo a aquellas existentes, de reverdecimiento urbano de manera transversal, inclusiva y participativa creando redes vecinales. Nos centramos en barrios o calles con escasa vegetación, jardines o arbolado, así como en zonas donde hay microespacios en desuso.
  • Aglutinar iniciativas, tejiendo una red interinsular con el fin de dar mayor visibilidad a la labor de la ciudadanía y así inspirar a otras personas, generar sinergias y aprendizajes.

¿Te interesa este tema? ¿Necesitas ayuda para sacar adelante un vergel en tu barrio? ¡Escríbenos!

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